sábado, 30 de mayo de 2015

LA LUNA EN ESCORPIO: DEVÓRAME OTRA VEZ…



Los recursos de energía emocional son más potentes cuando la Luna se encuentra en Escorpio, toda vez, que surgirán respuestas a todo tipo de situaciones. Generalmente esta influencia, nos invita a bucear en nuestro mundo interno y en esta ocasión a redimensionar nuestras emociones.
Nos es una energía fácil de llevar, la Diosa Lunar se encuentra en su posición de Caída, lo cual conlleva a que los sentimientos sean mucho más profundos e intensos; éstos al ser tan espontáneos, la tendencia será a reaccionar con exceso si se nos provoca; todo tipo de reacciones se verán reforzadas por una emoción vívida, tanto positiva como negativa.
La arácnida es sin duda dueña de una profunda sexualidad, es celosa, posesiva con todo lo que cree pertenecerle, es devoradora, magnética y obsesiva. Nuestro temperamento durante estos dos días y algo más se matiza de extremismo, e intensidad con inclinación muy fuerte a que pasemos de estados de contención, a fuertes salidas o estallidos personales donde la intolerancia puede ser la nota clave. Posiblemente ante un claro ataque de algún oponente, no muestras tu aguijón inmediatamente, sino que tomas la revancha a su debido tiempo, con premeditación y alevosía tendrás preparados tus dardos venenosos que sabrás clavar en su momento.
Durante los días 30 y 31 de mayo, y parte del 1 de junio de 2015, se pueden ver afectados los temas relacionados con la sensualidad del colectivo, inclinación a los celos y hacia la desconfianza. Es importante evitar actitudes de celos y rencor, venganza y violencia, ya que los deseos y las pasiones se encuentran entremezclados, por esto es aconsejable eludir discusiones o enfrentamientos durante este aspecto lunar, sin embargo, también resulta maravilloso constatar que si concientizamos la energía de manera positiva, podemos ver  como el escorpión va alquimizando hasta transformarse en el águila que despliega sus alas hacia lo superior.

Ast. Madelein Méndez.

miércoles, 27 de mayo de 2015

LA LUNA INGRESA EN LIBRA: SÓLO EL EQUILIBRIO DESHACE LA FUERZA.




De la reserva y la modestia característica del influjo en Virgo, la Luminaria en su fase creciente, siente la necesidad de relacionarse cuando pasa al signo de la balanza, donde el tacto y la diplomacia forman parte de las actividades cotidianas de esta influencia. Hay una respuesta inmediata ante de los problemas y puntos de vista de las otras personas y la habilidad de identificarse con ellos. Observamos inmediatamente, en el ambiente que la suavidad y equilibrio se hace presente, las calles, el andar de la gente, el saludo, las risas, el día a día durante estas horas se hace muy llevadero, porque el lenguaje es dulce, cortés y apacible, se evitan los conflictos, y si los hay, se solucionan de una manera muy diplomática, los improperios definitivamente son rechazados y chocan a nuestro oído; en su lugar, la amabilidad se ve complementada por la voluntad de escuchar a la gente que tiene problemas, y animarla a relajarse y calmarse.
Durante su influencia tienes la libertad de decidir por ti mismo hasta qué punto quieres involucrarte y ante una posible crisis podrás aportar una ayuda activa, recordando siempre que una reacción propia durante su influencia consistirá en permanecer tranquilo antes de unirte a una refriega y que la tendencia a sentir pánico está muy baja en la lista de respuestas características ante tales situaciones.
En el ambiente hay un encanto inmediato que resulta extremadamente seductor, el lenguaje es lento, tranquilo, la femeneidad es casi un imperativo, no obstante, también es posible las actitudes indecisas lo cual conlleva a mostrar ciertas debilidades al tomar decisiones de relevancia, a sentirse voluble, inseguro y ser influenciado por otros.
Aprovecha su tránsito para empezar algún tratamiento de belleza, comprar ropa, accesorios, asistir algún evento social importante o simplemente disfrutar del amor.
Ast. Madelein Méndez

sábado, 23 de mayo de 2015

VENUS, URANO Y PLUTÓN: NADA DURA PARA SIEMPRE…


En el cielo en esta semana, ya está formada una T Cuadrada Cardinal, donde Venus hace contactos disonantes con Plutón, y ahora se acerca a Urano en Aries, siendo éste último el punto focal de dicha configuración.

Entre Venus y Plutón hay un choque de poderes, una lucha de posesión emocional y una compulsión interior para manipular, no obstante, su contacto exacto con Urano en Aries, supone el gran despertar interior de Afrodita emplazada en el signo del Cangrejo, convirtiéndose en la doncella imposible de retener; el llamado a lo inusual, lo nuevo, no se hace esperar, pero bajo qué condiciones?, evidentemente, son ajustes emocionales no deseados por la Diva de la Belleza y uno importante entre muchos podría ser la capacidad de amar a alguien con más desapego y de manera menos posesiva. Venus simboliza las cosas que nos gustan, las cosas que nos proporcionan placer y comodidad, busca evidentemente su satisfacción sólida y tangible; por su parte Urano, no comulga con estos placeres, y tal vez por temor a no quedar absorbido y atrapado en esos deseos tan terrenales, no garantiza la seguridad a largo plazo entre estas dos energías,  no es su principal objetivo, el apego y el control no funcionan con Urano, por el contrario, sobreviene la ruptura inesperada, dejándonos como lección que nada es para siempre. El contacto de Venus con Plutón nos fuerza a dejar que las cosas se vayan, y con Urano se añade el factor sorpresa y lo imprevisto, generando una buena sacudida de nuestros valores mundanos, es la mejor manera para esta energía para hacernos caer en cuenta, el despertar de nuestra consciencia sobre el poder que tienen nuestros apegos y lo que pueden hacer los mismos con nosotros.

Con Urano como ápex de esta configuración, funciona como un catalizador de un cambio, donde la constante es la impulsividad para romper súbitamente con cualquier patrón de apego y control. La impaciencia, la excitación se hacen presente, para que Venus se lance casi precipitadamente a realizar acciones abruptas, desafíe a su opresor y de manera rebelde y temeraria deje tajantemente muy claro, el profundo desdén por todas las relaciones dizque normales; en su lugar la seduce lo no convencional, lo nuevo, lo que no la comprometa ni la ate; la malcriadez y la actitud de hacer lo que se le venga en gana, la hace caer en actitudes egocéntricas y egoístas: la individualidad y el deseo de libertad pesa más que el compromiso.

Una fuerte prueba a nivel de las relaciones y vínculos de cualquier tipo, un desafío a vencer, donde la autodisciplina y la aceptación de las limitaciones en las relaciones pueden  solventar una crisis, donde lo único previsible será los constantes cambios imprevisibles.

Ast. Madelein Méndez.